martes, 17 de agosto de 2010

Hilaire Germain Edgar Degas; nació en París (1834-1917). El papá era banquero y su madre provenía de una familia de gran tradición de Nueva Orleans en Estados Unidos. Pintor impresionista, dibujante y escultor francés. A pesar de que inició sus estudios de derecho, gracias a la desahogada economía familiar y al beneplácito de su padre (cuya cultura y sensibilidad ante lo artístico resultó fundamental en su etapa de formación), Degas se dedicó bien pronto a la pintura. Su privilegiada condición social, que determinará toda su vida y una buena parte de su obra; le permitió acceder a las colecciones particulares de pintura de la clase alta parisiense y formarse en la tradición clásica como autodidacta a través de múltiples viajes. En Florencia, conoció en casa de su tío, el barón Bellelli, copias y originales de Rafael, Mantegna, Ghirlandaio y Botticelli.

Degas era un hombre tímido, sensible, algo retraído, con una gran vida interior que a veces le dificultaba la relación con sus semejantes, tal como puede observarse en la serie de autorretratos que realizó. Pudo desarrollarse, de la mano de Manet y Degas. Fue un pintor clásico de la vida moderna.

Después de regresar de Italia copió pinturas en el Louvre. En 1865 algunos de sus trabajos fueron aceptados en el Salón y gradualmente ganó respeto en el mundo del arte convencional. En 1870 le diagnosticaron problemas en su visión, y el resto de su vida la salud de sus ojos fue motivo constante de preocupación.

Degas ayudó a organizar la primera exhibición impresionista en 1874; hicieron siete representaciones posteriores, la última en 1886. Exhibió su trabajo en todas, menos en una. Por ese entonces Degas se convertiría en fotógrafo amateur, tanto por placer como para capturar una acción con precisión para su pintura.

En 1874, tras la muerte de su padre, surge una demanda del estado que revela que su padre contrajo enormes deudas. Por el buen nombre de su familia, Degas se ve forzado a vender su casa y una colección de arte que había heredado. Después de varios años su situación financiera mejoró, y las ventas de su trabajo artístico, le permitieron dar rienda suelta a su pasión por coleccionar trabajos de los artistas a quienes admiraba, grandes maestros como El Greco, modernos cómo Delacroix, y contemporáneos suyos Cézanne, Gauguin o Van Gogh. Ingres y Manet.

Aparentemente dejó de trabajar en 1912, cuando la demolición de su residencia en la rue Victor Massé lo forzó a mudarse al boulevard de Clichy. Nunca se casó y pasó los últimos años de su vida prácticamente ciego, vagando sin sentido por las calles de París hasta morir en 1917. Admiraba a Ingres y a los maestros del renacimiento italiano, pero también recibió la influencia del arte japonés y las tendencias simbolistas. En sus primeras obras sigue las tendencias neoclásicas, pintando cuadros de historia.

Aunque es uno de los fundadores del impresionismo, se diferencia de ellos, en su preferencia por los temas urbanos con escenas iluminadas artificialmente; en lugar de la naturaleza y la luz natural de otros pintores. Entre sus principales obras podemos citar:


“La familia Bellini” surge de unos retratos de sus primas que pintó la primera vez que visitó Florencia. Se puede ver a su tía Laura embarazada, su esposo Genaro y las dos niñas. Junto con el mobiliario y los objetos personales, constituye una composición realista. También representa el pasado, (dibujo que cuelga en la pared es el abuelo), el presente la familia y el futuro el nuevo hijo que nacerá.

Pintó también el panorama artístico parisiense, “Orquesta de la Opera” en una composición en la que vemos representados algunos de sus amigos. 



Temas sociales, cotidianos: “Las planchadoras” donde capta dos mujeres agotadas de cansancio, por el duro trabajo. “El ajenjo” observamos dos personajes marginales: el mendigo y la prostituta en un bar. Las carreras de caballos, uno de sus temas favoritos, en el que explota el movimiento. Desnudos femeninos sobre los distintos momentos del aseo femenino. Además es conocido sobre todo, por su visión del mundo del ballet, capturando escenas sutiles y bellas al pastel y su única escultura “Pequeña Bailarina”



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